Cuando un pino danza al compás del viento
tu estás allí, en ese movimiento encadenado
a miles de movimientos del espacio,
Cuando mi cabeza reposa sobre la almohada
y acomodo mi cabello en un gesto habitual
tu estás allí, en esos pensamientos que descansan
que te extrañan, que miden un día más sin ti.
Cuando dos colores se unen en un reflejo de luz
tu estás allí, perenne al paso del tiempo,
indestructible y se asocia al azul del mar
formando una única piel inalterable, perdurable.
Cuando la suave luz azul de una vela perfumada
Se libera, se amplia y expande en el espacio
Tu estás allí, en esa llama roja apasionada.
Siempre estás, aun, cuando no lo sepas,
siempre estás.
En el silencio de esta larga noche
los sonidos estallan como viejas minas olvidadas,
hasta mi sangre suena como un río impetuoso
sombras grises y negras arman un escenario
los colores fueron ahuyentados por la oscuridad.
En esa penumbra con sonidos aumentados
mi cuerpo se transforma ante un rayo de luna
perdido, solitario, huérfano, ermitaño
me vuelvo traslucida, cristal, un espejo
me miro los dedos vestidos con luz de luna.
soy un espejo....
en el silencio de la noche , el pasado se mira
desfilan las escenas ,
algunas más lentas al llegar al hoy ,
desfilan los sonidos
mis plantas juegan a vivir en la selva
el rocío salpica con saña los cristales
el miedo acompaña cada movimiento
y busco en el futuro la belleza de la prosa
la seguridad de la perfección sin grietas
la calidez de una dulce voz que me llama
y el espejo se cierra, mientras la luz brota.
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